El tiempo entre costuras, de María Dueñas, es un libro terriblemente complicado.
Leerlo es la parte fácil. Te enamoras muy rápido de los héroes, de los hechos, de los lugares. Comienzas a repensar la historia como si nunca hubieras sabido nada de ella. Te enamoran las descripciones, las ciudades se van abriendo junto a los sentimientos.
Coincidir con otros sobre la calidad del libro es más fácil aun, todos podemos más o menos coincidir que es un encuentro maravilloso.
Lo terrible es unir, en la imagen mental que guardaremos por siempre de este libro, todas sus cualidades con la terrible cantidad de ejemplares vendidos. Siempre desconfío de los best sellers. Temo que por detrás hay una trampa, algo mal hecho, hecho a la rápida.
Hasta ahora no encuentro todavía los argumentos que me permitan decir que el libro es malo. Espero que la ligereza en alguna descripción me den el respiro y pueda decir finalmente: Ahí lo tienen, la autora andaba apurada por entregar esta obra.
Libro complicado. Seguiré buscando el doblez mal hilvanado. Mientras tanto, a buscar la segunda novela, que por suerte, no salió media hora después del primero. Parece que la autora se toma en serio este tema. Bueno, no tan en serio, todavía mantiene su puesto de docente esperándola. Hace bien.
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